
Es un salvavidas y, a la vez, causa de infartos. El smartphone es el como el yin y yang del siglo XXI. Nadie duda de las múltiples facilidades que nos proporcionan estos dispositivos en nuestro día a día, pero también tienen su lado oscuro. Una de estas consecuencias nocivas es que los móviles generan tal grado de adicción que, en algunos casos, resultan peligrosos.
Desde la popularización del smartphone, conceptos como la nomofobia se han propagado en el vocabulario rápidamente. De hecho, este trastorno que se define como ese pánico que sienten algunas personas a situaciones como quedarse sin batería u olvidar el móvil en casa. Para aquellos que se sientan identificados con este tipo de crisis les decimos: No sufran más, hay solución.
El diseñador Klemens Schilinger ha creado cinco móviles terapéuticos con los que uno se puede relajar y calmar ese ansiedad de tener continuamente el smartphone entre las manos. Aunque la realidad es que de smartphone únicamente tiene la forma, ya que en el fondo se trata de una serie de objetos con unas bolas de piedra incrustadas que simulan los movimientos que hacen nuestros dedos al utilizar estos dispositivos.

El smartphone antiestrés y la inspiración de Umberto Eco

«Cada vez más a menudo uno siente la necesidad de revisar su teléfono, incluso si no espera un mensaje específico o una llamada. Esta observación inspiró la idea de crear una herramienta que ayudaría a detener este comportamiento de control», explica Schillinger.
Y aquí fue donde apareció Umberto Eco. Klemens recordó un documental en el que el escritor y filósofo dejaba de fumar sustituyendo su pipa con un palo de madera. «Fue lo mismo, pero sin la nicotina, solo la estimulación física. Lo recordé y pensé en crear teléfonos que proporcionaran la estimulación física pero no la conectividad», comenta el diseñador.
Así nacieron estos cinco teléfonos que cuentan con varias piedras incrustadas en un plástico negro de polioximetileno. Ingredientes que no están elegidos por casualidad, ya que tienen un peso aproximado al de cualquier smartphone de ese tamaño.
El frente antiadicción gana adeptos
La idea de Schillinger se une a una larga lista de proyectos que tienen como objetivo eliminar la adicción al móvil. Recientemente se dio a conocer, Thrive, la propuesta de Arianna Huffington, cofundadora del diario digital que lleva su apellido. En este caso, la empresaria prefiere combatir desde dentro este problema con esta aplicación que se establece como un sistema de control.
Porque hay motivos para tomar medidas. Sin ir más lejos, un estudio publicado este mismo año refleja el impacto del smartphone en nuestra concentración.
En cualquier caso, todo depende del uso que hagamos de este tipo de tecnologías. Porque sí, somos somos adictos al móvil, pero también lo somos a la luz y al agua corriente…



