La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) autoriza a adoptar estas medidas a los dos mayoristas tras la aumulación de una deuda millonaria por parte de este OMV.
La compañía, fundada por antiguos directivos de Finetwork, dejó de comercializar fibra óptica hace varios meses y centraba su captación en la venta de planes móviles ilimitados a cambio de un pago único anual (sueltos o junto a un smartphone).
Vodafone España anunció un acuerdo de acceso mayorista a su red con Silbö Telecomunicaciones en junio de 2025. La alianza permitía ampliar «su portfolio de servicios con las marcas Vodafone y Lowi en su canal de distribución tradicional».
La trayectoria de Finetwork y de Silbö Telecom tiene muchos elementos en común. Ambos operadores llegaron (en diferentes momentos) con muchas ganas de convertirse en disruptores del mercado de las telecomunicaciones.
Sin embargo, los dos operadores han terminado con una acumulación de cuantiosos impagos a sus correspondientes proveedores de red de fibra y móvil que ha acabado con un abrupto aterrizaje forzoso.
No se trata de una casualidad. Algunos directivos han formado parte de ambos proyectos y han seguido una serie de estrategias muy similares. Fueron decisiones arriesgadas que, a la vista de los resultados, no fueron acertadas.
Tras una breve pero intensa batalla legal en un juzgado alicantino de lo mercantil, Wewi Mobile, SL (Finetwork) ha acabado en manos de Vodafone España tras capitalizar la deuda que había acumulado la marca levantina.
El caso de Silbö Telecom, un proyecto mucho más modesto y con proveedores de redes también más pequeños, Aire Networks y Suma Telecomunicaciones, parece que tendrá otro final mucho más abrupto.
Una resolución del 12 de marzo de 2026 de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), del que se hace eco Cinco Días, autoriza a ambos mayoristas a desconectar las líneas de Silbö Telecom en el mes de mayo debido a los reiterados impagos.

El conflicto entre Silbö Telecom y Aire Networks
La resolución de la CNMC recoge los siguientes hechos del conflicto entre Silbö Telecom y su proveedor de redes (Aire Networks) que resumimos a continuación:
El acuerdo entre ambas compañías se cerró el 16 de noviembre de 2023. En aquel momento Aire Networks y Silbö Telecomunicaciones suscribieron dos contratos para la prestación del servicio mayorista de reventa móvil OMV) y para la prestación de un servicio mayorista de acceso a la red FTTH (fibra óptica). Posteriormente, ya el 19 de febrero de 2025, ambas mercantiles suscribieron un contrato mayorista de conectividad que complementaba el marco contractual anterior.
Sin embargo, el 5 de diciembre de 2025 Aire Networks del Mediterráneo, SL remitió un escrito a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia por el «impago continuo de los servicios mayoristas de acceso prestados» a Silbö Telecomunicaciones, SL.
El prestador de los servcios solicitó en aquel momento la «autorización para el cese en la prestación de servicios y en consecuencia dar por terminados los contratos suscritos con Silbö para la prestación de servicios mayoristas, contrato OMV y contrato FTTH como consecuencia del impago de las facturas que han sido vencidas y, por tanto, se consideran liquidas y exigibles».
La víspera de la Nochebuena Aire Networks presentó un escrito complementario solicitando la intervención del órgano regulador para que optase por una de estas alternativas: «la suspensión efectiva de los servicios de acceso mayorista FTTH, móvil y conectividad» o que permitiera «una migración forzosa y ordenada de todos los usuarios finales de Silbö a favor de Aire Networks, con el objetivo de evitar un perjuicio grave a los usuarios y mantener la cobertura actual».
Los impagos por parte de Silbö Telecom a Aire Networks comenzaron en junio de 2025, coincidiendo con el acuerdo que el primero alcanzó con Vodafone España.
Además, se da la circunstancia de que la parte deudora reconoció que no podía hacer frente a los pagos. «Silbö ha manifestado de forma expresa su incapacidad económica para atender, siquiera de forma parcial, las cantidades adeudadas, señalando que su situación financiera no permite prever razonablemente el cumplimiento de sus obligaciones contractuales en el corto o medio plazo», recoge el escrito de Aire Networks ante la CNMC.
Ante estas circunstancias, el regulador concluye que «debe permitirse a Aire Networks que cese en la prestación de los servicios mayoristas de comunicaciones electrónicas a Silbö, al no haberse dado cumplimiento a la obligación esencial de pago y a lo establecido para estos supuestos en los tres acuerdos mayoristas existentes entre ambas entidades».
Con respecto a la sugerencia de migrar la cartera de clientes de Silbö a la de Aire Networks, la comisión considera que «es más adecuado permitir la suspensión de los servicios mayoristas y que Silbö se responsabilice de la migración de los clientes o de comunicarles convenientemente la resolución de los contratos, y los usuarios puedan ejercer su derecho a cambiar de operador».
Por tanto, tras esta resolución Silbö Telecom tiene la obligaciñon de «comunicar a sus usuarios finales la finalización de la prestación del servicio minorista con un mes de antelación con el objetivo de que sus clientes puedan valorar y decidir con cierto margen de tiempo la contratación con otro operador de telecomunicaciones, solicitando la portabilidad de su número o la baja».
Mientras tanto Aire Networks debe mantener la prestación de los servicios mayoristas de telecomunicaciones a Silbo al menos durante el periodo de un mes y medio como medida necesaria para salvaguardar y garantizar el derecho de los clientes finales de Silbö a los servicios de comunicaciones electrónicas.
Tras ese periodo, los clientes de Silbö que no hayan portado sus números (o solicitado la baja) se quedarán sin servicio.
Suma Telecomunicaciones también ha recurrido a la CNMC contra Silbö Telecom
Los impagos de Silbö Telecom no sólo se le acumulan a Aire Networks. La compañía también tiene deudas por servicios mayoristas de acceso con Suma Operador de Telecomunicaciones, SL (Suma), que pertenece al Grupo Orange, que también ha tenido que recurrir a la CNMC.
Suma solicita que «se le autorice el cese de la prestación de los servicios mayoristas a Silbö y se reconozca su derecho a reclamar la deuda pendiente que mantiene por los servicios mayoristas prestados en virtud del contrato suscrito entre ambas partes, debido al incumplimiento continuado de las obligaciones de pago y de constitución de garantías contractuales».
El contrato entre ambas empresas se firmó el 14 de noviembre de 2024. En el caso de Suma sólo le brindaba servicios mayoristas de comunicaciones fijas (fibra óptica).
La CNMC determina que Silbö «deberá comunicar a sus usuarios finales la finalización de la prestación del servicio minorista con, al menos, un mes de antelación al 4 de mayo de 2026, con el objetivo de que sus clientes puedan valorar y decidir con cierto margen de tiempo la contratación con otro operador».
Y autoriza a Suma «a finalizar la prestación de los servicios mayoristas contratados a Silbö en los términos solicitados por esta empresa el 4 de mayo de 2026″.
El errático desarrollo de Silbö Telecom
El lanzamiento de Silbö Telecom se produjo hace apenas un par de años, en marzo de 2024. Se presentaron como el OMV «que ha venido a hacer las cosas de forma diferente, como se tendrían que haber hecho desde el principio».
Sin duda, una ambiciosa declaración de intenciones. Según avanzaron sus impulsores en aquel momento, «Silbö, el nuevo OMV que se estrena en el mercado español con el objetivo de convertirse en líder mediante una estrategia de tarifas Smart Cost: servicios premium asequibles».
El principal impulsor fue Jorge Morán, consejero delegado de Silbö, que comentó que este operador «busca redefinir las telecomunicaciones gracias a su innovación y a una alta calidad en el servicio, garantizando que sus clientes estén siempre conectados».
Los mensajes grandilocuentes se siguieron sucediendo tras su lanzamiento. Pocas semanas después de su llegada remitieron un comunicado presumiento de ser «el segundo operador en portabilidades netas positivas».
«Según los datos del nodo de portabilidades, a fecha del 30 de abril, Silbö ha cerrado su primer mes de actividades con una ganancia positiva de 10.982 portabilidades netas. Se trata de un hito en el lanzamiento de un OMV en la historia de las telecomunicaciones de España«, decían.
Además, añadían: «Teniendo en cuenta sólo a los operadores móviles virtuales, y considerado que Digi será próximamente OMR, Silbö Telecom es de facto el OMV líder en portabilidades netas positivas, por encima de otros competidores con más tiempo en operación«.
La cifra tenía truco, ya que la anunciaban como un logro en materia de captación orgánica cuando la mayor parte del mérito correspondía a la adquisición de una cartera de clientes de otro operador.
Pero desde la empresa lo justificaban de otro modo: «Está claro que, tras un mes y medio desde que presentamos Silbö Telecom al mercado español, los clientes rápidamente han percibido cómo gracias a nuestro enfoque innovador es posible disfrutar de precios muy competitivos y productos y servicios de alta calidad. Estamos muy ilusionados con este arranque, aunque esto es solo el principio».
En mayo repitieron la estrategia. Esta vez la nota de prensa señalaba que habían superado las 15.000 portabilidades móviles netas. «Los datos son un espaldarazo que refuerza la confianza en el proyecto de Silbö«.
Silbö Telecom se convirtió en mayorista para otros operadores
Silbö Telecom nació con mucha ambición. Desde el principio ofrecieron servicios tanto para clientes residenciales como empresariales. Así que pocos meses después de su llegada, en el marco de la feria tecnológica AOTEC 2024, presentaron OpeFreë, su división de mercado mayorista.
Es decir, que se convirtieron en proveedores para revender líneas móviles y de fibra a otros operadores incipientes (es decir, proporiconar justo los servicios que Silbö Telecom dejó de pagar al año siguiente a Aire Networks y Suma Telecomunicaciones).
«OpeFreë surge de identificar cuál es la idiosincrasia de los operadores y diseñar una oferta a su medida en el mercado wholesale. La compañía espera empezar a sumar muy pronto clientes que descubran que pueden aprovechar el Smart Cost, es decir ajustando sus márgenes sin perder calidad de servicio», señalaban en abril de 2024.
Abraham San José, IT & Wholesale Director de Silbö Telecom, señaló: «Somos muy optimistas con respecto a nuestra incursión en el mercado wholesale. Este es un nuevo modelo de negocio para los operadores donde les ofrecemos una gran rentabilidad. Estamos seguros de que OpeFreë va a contribuir de manera significativa a que Silbö Telecom alcance el objetivo de consolidar su presencia en el mercado español como líder en telecomunicaciones, lo que pasa por alcanzar una facturación proyectada de alrededor de 25 millones de euros y un volumen de negocio de 200 millones de euros en los próximos 4 años».
Sin duda, unas proyecciones estratosféricas que pronto se dieron de bruces con una realidad bastante más modesta.
Para intentarlo había que dar a conocer la marca Silbö Telecom. Y desde la empresa siguieron la estrategia que había tenido Finetwork unos años antes: convertirse en patrocinadores de equipos deportivos.
«La Real Federación Española de Rugby se enorgullece de anunciar una emocionante asociación con Silbö Telecom», anunciaron a finales de abril de ese mismo año.
El logotipo del nuevo OMV estuvo presente en los balones con los que se disputó la final de la Copa de S.M. El Rey, uno de los momentos más importantes y esperados de nuestro rugby nacional.
Pero el plato fuerte llegó pocas semanas después cuando Silbö Telecom se convirtió en el patrocinador oficial de la Selección Española de fútbol masculina y femenina.
La compañía se convirtió en main sponsor en la competición europea de selecciones nacionales más importante. Silbö Telecom grabó un spot protagonizado por la selección española, en el que aparecen los jugadores Mikel Merino, Nico Williams, Unai Simón, Jesús Navas y Gerard Moreno.
Pero a partir de ahí desaparecieron los grandilocuentes comunicados del operador. Silbö ya había quemado toda su munición. Las fabulosas cifras de portabilidades de marzo y abril no se volvieron a dar ni de lejos y tampoco hubo grandes lanzamientos.
La última noticia sobre Silbö Telecom fue una llamativa alianza con Vodafone España para añadir sus redes y comercializar las tarifas del operador rojo y de Lowi, su segunda marca.
En la actualidad la web de Silbö continua estando operativa. No hay ni rastro de tarifas con fibra óptica y sólo anuncian planes móviles ilimitados con pago anual a cambio de 79 euros.
Si el cliente así lo quisiera podría adquirir la tarifa junto a alguno de los smartphones que vende la compañía y que aparetemente todavía son contratables a pesar de que dejarán de tener acceso a la red en mayo de 2026.