
07/05/2008.- Recibir la factura del móvil nunca suele ser una buena noticia, pero si va repleta de errores a favor del operador se convierte es aún peor. Y más todavía cuando al reclamar no asumen su responsabilidad y se niegan a devolver los importes cobrados indebidamente.
Eso precisamente es lo que les ha pasado a varios clientes de Vodafone, que han tenido que recurrir a la Unión de Consumidores de España, ya que en las facturas correspondientes a los meses de marzo y abril el operador les ha cargado conexiones a Internet que aseguran no haber realizado.
Conexión a Internet durante más de 700 horas
Según un comunicado de la Uce, esta organización «está detectando reiterados casos de facturación irregular en el servicio de conexión a Internet por parte de la compañía Vodafone. Numerosos usuarios han comunicado errores de facturación en el servicio de Vodafone live!, con importes que llegan a superar los 700 euros en algunos casos».
El detalle de los recibos de estos dos últimos meses muestra conexiones periódicas cada pocos minutos, incluso a altas horas de la madrugada, que los clientes aseguran no haber realizado. En uno de los casos analizados se observa una conexión ininterrumpida por un periodo superior a 230 horas.
El operador no ha reconocido el error, por lo que la Unión de Consumidores de España estudia llevar el caso ante la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones.
Uce recomienda a los clientes de Vodafone que detecten alguna irregularidad en la facturación del servicio Vodafone live! que se pongan en contacto con esta organización para reclamar las cantidades incorrectamente facturadas.
Un fallo técnico facturaba de más
Estos fallos en las facturas no es el único que ha registrado Vodafone últimamente. Hace solo unas semanas otra organización de consumidores, Facua, alertó de que esta empresa había cobrado llamadas inexistentes por un fallo del servicio Dicta SMS (permitía dejar mensajes de voz en forma de mensaje de texto a los clientes del operador que tuvieran el teléfono apagado o fuera de cobertura y no tuvieran buzón de voz).
Este error técnico hizo que Vodafone facturase durante más de dos meses llamadas a teléfonos apagados o sin cobertura.
En este caso la compañía optó por suprimir este servicio y devolver los cargos indebidos a los usuarios afectados.

