Llamadas de spam, falta de cobertura, caídas… Querido smartphone, deja de jugar con nuestro corazón

10 situaciones con el móvil que causan auténtico pavor

¿A quién no se le ha quedado la misma expresión que el famoso cuadro de Edvard Munch ‘El grito’ con algunas de estas situaciones?

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No le hace falta ningún disfraz. Los sustos que es capaz de dar nuestro teléfono son difíciles de igualar.

Convivir con un smartphone implica padecer un miedo constante. Sí, este tipo de dispositivos se han asentado en los últimos años como un elemento esencial en nuestra vida. Y precisamente por eso su ausencia, aunque sea temporal, genera situaciones terroríficas.

En definitiva, los usuarios vivimos en un constante Halloween, por lo que conviene tener un corazón saludable para resistir todos los microinfartos que provocan esos momentos en los que, por ejemplo, el smartphone realiza un viaje inesperado con destino el durísimo suelo o se da un chapuzón improvisado.

Y no son las únicas estampas posibles. En Movilonia.com hemos recopilado 10 de estos momentos en los que emulamos la expresión del cuadro El grito, de Edvard Munch:

1. El smartphone se pone con la capa de invisibilidad de Harry Potter

Si tenemos un smartphone bromista al que le gusta jugar al escondite no hay nada que hacer. O si no, que levante la mano a quien no se le haya dejado de bombear momentáneamente el corazón al echar mano al bolsillo (o el lugar donde solemos llevarlo) y darse cuenta de que no está ahí.

¿Quién le ha dado la capa de invisibilidad de Harry Potter a nuestro smartphone?

¿Casualidad? Tenemos la infundada sospecha de que a los smartphones y los mandos a distancia de televisores son aficionados a dar estos sustos.

2. Cuando la batería no da más de sí

Luces rojas parpadeando. No, no es una escena habitual de ninguna película de terror, sino nuestra primera respuesta al ver el mensaje de que la batería del smartphone se acaba. Y, además, lo hace muy deprisa.

Y no solo eso, sino que, conjeturas del destino o no, lo cierto es que -qué casualidad-, este tipo de situaciones siempre se suelen dar cuando no tenemos el cargador a mano o, en caso de tenerlo, no hay un enchufe cerca. Y el colmo de la mala suerte es que lo haya… ¡pero esté ocupado!

La experiencia es un grado, así que la solución pasa por llevar encima una batería externa o powerbank. Eso sí, debe estar cargada porque si no solo portamos más peso innecesario.

3. ¿Cobertura? ¿Qué es eso?

Cobertura, ¿dónde estás?

De los creadores de la batería se está agotando llega otro thrillerNo hay cobertura. Los operadores invierten cantidades ingentes todos los años para reforzar y mejorar sus redes. Sí, cada vez llegan a más sitios, son más rápidas y fiables… pero sigue habiendo ciertos puntos donde no es posible conectar.

Y la imagen de no poder utilizar WhatsApp, ver la última hora de Instagram o que resulte imposible cargar un vídeo son  circunstancias que muchos no se quieren plantear.

Porque seguro que hay una de las famosas leyes de Murphy que señala que estos momentos sin cobertura llegarán justo en el momento en el que resulte más necesario hacer una llamada o tener acceso a Internet desde el móvil.

4. El efecto tostada de los smartphones

¿Patosos? ¿Nosotros? ¡Para nada! Pero de vez en cuando el smartphone toma vida propia y decide hacer un vuelo improvisado con destino el suelo. Y quizás nuevamente por otra de las normas de Murphy, lo cierto es que la mayoría de las veces los smartphones incorporan de serie el efecto tostada. O lo que en el mundo de los móviles equivale a caer siempre por el lado de la pantalla.

Es algo con lo que hay que contar desde que desempaquetamos nuestro smartphone. Aunque permitidnos un consejo: que la emoción de estrenar móvil no os lleve a tener que volver a sacar la cartera como le ocurrió a este buen hombre antes de estrenarlo:

Aunque en estos casos, como con los de la batería que se agota, hombre prevenido, vale por dos. Nada como adherirle a la pantalla un protector de cristal templado. No resultan infalibles al 100%, pero sí que previenen muchas roturas.

5. Cuando el smartphone entona el ¡Al agua patos!

Pero hay algo peor a que se te caiga el móvil al suelo: que se sumerja en agua u otros líquidos. El verano suele ser la época del año más propicia para que los smartphones se pongan a remojo, aunque lo cierto es que este peligro acecha todo el año.

No obstante, no todo está perdido. Así que, si alguna vez los peores deseos se hacen realidad, siempre se puede intentar resucitar o salvar el smartphone siguiendo esta serie de pasos:

6. Sé lo que hiciste (por WhatsApp) el último verano

No es el nombre de ninguna película, a pesar de que guiones sobrarían para ella. El smartphone ha multiplicado las vías de comunicación entre todos, aunque eso da lugar a muchas situaciones en las que se suele escuchar aquello de Tierra, trágame.

Y mucha culpa de ello es de esos WhatsApps enviados a exparejas o jefes que nunca debieron ser enviados. No obstante, parece que este tipo de momentos terroríficos podrán disminuir gracias a la nueva funcionalidad que, por fin, ha incorporado la app de mensajería instantánea más utilizada del mundo. Ya es posible revocar mensajes enviados en los últimos 7 minutos. Aunque eso sí, nada garantiza que el destinatario ya haya leído el mensaje antes de que se trate de aniquilar…

7. Spam para hoy… y también para mañana

Hay compañías que dan más miedo que los psicópatas acosadores que llaman una y otra vez a sus víctimas para intimidarlas.

Las personas asertivas al final reparten más calabazas que en Halloween, pero para los que no quieren que les despierten de la siesta o les interrumpan en una reunión existen varias salidas.

Una de ellas es apuntarse a la lista Robinson. También existen varias aplicaciones que filtran muchas de las llamadas de spam.

8. Hard reset: La última alternativa

Podemos estar ante dos de las dos palabras que más miedo dan en telefonía. Todo usuario quiere evitar tener que hacer un hard reset a su smartphone, aunque hay momentos en donde es un paso inevitable.

Este procedimiento borra toda la información del equipo (lo deja como cuando se encendió por primera vez). En definitiva, se trata de un tratamiento de choque, pero a veces es la única opción que queda para dar una segunda vida a nuestro móvil.

Si previamente no es posible hacer una copia de seguridad y tampoco se tienen los archivos personales en la nube o en una tarjeta externa de memoria, toda la información almacenada desaparecerá para siempre.

9. Cuando el operador cambia las condiciones unilateralmente

Con el bolsillo no se juega. Es algo que bien saben la mayoría de operadores del mercado, a pesar de que eso no evita que normalmente la factura de los usuarios se eleve periódicamente.

De hecho, a principios de este año ha sido una práctica extendida entre las principales compañías del mercado, que han incrementado las cuotas mensuales de casi todas sus tarifas.

Además, esta medida tan trágica (tanto, que acaba minando los ahorros) resulta aún más dolorosa cuando la compañía prometió que la tarifa sería «para siempre».

10. Que te secuestren el móvil con ransomware 

Está claro que perder o que te roben el smartphone es una verdadera pesadilla. Y no solo por el valor económico del aparato en sí, sino por toda la información personal que contiene. Pero este peligro no solo se da cuando físicamente desaparece el teléfono.

El ransomware puede apropiarse de datos muy sensibles (fotos y vídeos íntimos, contraseñas, información bancaria…) Unas veces sin que seamos conscientes de ello (hasta que llegan las consecuencias) y, en otras ocasiones, exigiendo el pago de un rescate para recuperar el control de los archivos.

La principal puerta de entrada para el rasomware es WhatsApp. «Hay que prestar atención a los mensajes en los que para acabar de ver la historia, es necesario pinchar en un enlace o descargar un archivo», advierten desde Panda Security, que desarrolla antivirus.

Bonus track: Cuando tú colega saca un palo selfie

selfie stick

A veces los selfie stick provocan mucha vergüenza ajena.

Todo parece en calma, un momento apacible hasta que aparece él (o ella, amigo o familiar) armado con un selfie stick (palo para autofotos). Y no es una estampa rara, porque desde su aparición y rápida propagación se ha convertido en un apéndice de muchos smartphones, sobre todo en viajes y fiestas varias.

Y como amantes de la telefonía no somos detractores, pero es que hay personas que han desenfundado más este artilugio que un Jedi su sable láser.

Y vosotros, ¿qué situaciones de miedo habéis sufrido con el smartphone?

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