personajes de Pepephone

El rocambolesco animalario de Pepephone incluía al patito feo, a una zarigüeya bizca, una cobaya mutante…

Pablo Lago fue el padre de Pepe, pero cuando Pepephone llegó al mercado asumió las riendas otro director creativo: José Orozco, que se convirtió en su padre adoptivo y también fue la persona que se encargó de crear los simpáticos animales con los que bautizaron a muchas de las llamativas tarifas de este OMV.

«La idea de los animalitos surgió cuando en el mercado de la telefonía móvil apareció de repente una variada fauna para nombrar tarifas. Nos pareció gracioso y adoptamos a nuestro primer animalito, el Patito Feo«, recordaba este creativo.

Cobaya de PepephoneSin embargo, aquel contrato era complicado de comunicar, por lo que pronto fue descatalogado y reemplazado por otro: «Llegó el Mundial de fútbol y fichamos al Pulpo Paul, que luego nacionalizamos como Pulpo Pepe», comentaba Orozco.

El resto de especies fueron llegando gracias a los acuerdos comerciales que Pepephone tenía con algunos sitios especializados en telefonía móvil. «Como observamos que los animalitos caían simpáticos, nos pareció interesante seguir una línea de comunicación asociando un animal a algunas de las nuevas tarifas que creábamos para nuestras páginas web amigas. Eran nuestros colaboradores quienes nos sugierían directamente el animal que querían para sus tarifas a medida«.

El lobo de PepephonePero, ¿cuál era el proceso? Orozco aseguraba que «era bastante espontáneo. Una vez definida una nueva tarifa, buscábamos entre todos un animal que ayudara a comunicar el beneficio de dicha tarifa (ratoncito y elefante o cobaya, por ejemplo) o bien usábamos un animal que en ese momento tuviera una especial notoriedad en los medios (como la zarigüeya bizca Heidi o el pulpo Paul, por ejemplo). De todas las ideas que surgían se eligía, por lo general, la mas simpática».

Las creaciones de este ilustrador llamaban mucho la atención porque «tenían un punto de humor o una doble lectura asociados a su tarifa«. Por ejemplo, los contratos del Ratoncito y elefante y del Lobo con piel de cordero estaban basados en sendas fábulas y escondían dardos contra algunos de sus competidores.

Y a esto hay que añadir que los dibujos mantenían la línea gráfica que en su día trazó Pablo Lago. «Siempre seguían el estilo de ilustración de nuestro querido Pepe, que servía de referencia para mantener nuestra imagen de marca», añadía José Orozco.

En la actualidad, con el cambio de director de Pepephone, la compañía ha decidido prescindir de esta manera de comunicar sus planes de precios y ha optado por otras fórmulas mucho más convencionales y directas.

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